0

En los últimos meses, el pequeño municipio sevillano de El Rubio ha protagonizado los telediarios de todas las cadenas nacionales, regionales y locales, «y alguna que otra internacional», apunta su alcalde, Rafael de la Fe. Y es que este pueblo se está convirtiendo en la referencia de muchos otros pueblos en lo que a seguridad de sus vecinos se refiere.

Si el pasado mes de mayo el Ayuntamiento autorizaba a la realización de test masivos de coronavirus entre su población «para garantizar la salud de los míos», esta misma operación se ha vuelto a llevar a cabo a finales del mes de agosto con una segunda tanda de pruebas voluntarias y gratuitas para cada uno de los vecinos que quisieran conocer si se habían infectado por el Covid-19.

Pero además, El Rubio, tal y como adelantó en primicia ABC hace una semana, ha sido el primero de los municipios españoles que ha instalado mamparas de metacrilato en cada uno de los 250 pupitres que componen el único colegio del pueblo, el Carmen Borrego, con el fin de proteger aun más a los alumnos.

Unas mamparas, cuyo coste —en torno a 15.000 euros— ha salido del presupuesto de la Feria rubeña que se ha cancelado por la pandemia. Al día siguiente de darse a conocer esta original propuesta, otros pueblos de la provincia como Coripe El Coronil llevaron la idea de las mamparas de metacrilato a sus centros escolares.

Pero ahora, el alcalde de El Rubio ha querido dar un paso más «para garantizar la salud de los alumnos» de este colegio con un sistema novedoso que consiste en «matar toda clase de bacterias gracias a los rayos ultravioleta sin peligro alguno para las personas», resume el regidor.

Prueba exitosa

En el día de ayer, varias personas, entre las que se encontraban una microbióloga y varios técnicos y el propio alcalde, estuvieron realizando una prueba en el interior de una de las clases para demostrar su éxito ante las posibles bacterias que pudiera haber en un recinto como éste.

Este sistema se divide en dos. Por una parte «habrá un equipo con filtros ultravioleta que coge el aire del recinto y lo renueva, a modo y semejanza de un aparato de aire acondicionado y que estará funcionando durante todo el tiempo que los alumnos estén presentes», explica a ABC José Luis Molina, de Evila Projets.

Este aparato que se va a instalar en cada clase del colegio de El Rubio es igual al que se emplea en las UCI para acabar con toda clase de virus o bacterias y que, dependiendo de la carga vírica que se le cargue, puede llegar a matar a virus como la gripe o el Covid-19.

«Después de una primera etapa de filtración cogiendo las partículas dañinas, sigue una etapa para eliminarlas mediante la fotocatálisis. Eso destruye las partículas contaminantes, actúa sobre las moléculas fijadas en el filtro pero también las que lo cruzan. Este proceso está reforzado por el uso de la lámpara UV que tiene un efecto germicida que favorece la desinfección del aire», detalla Molina. Y todo ello, como si fuera un aparato de aire acondicionado más.

Y, por otra parte, cuando las clases hayan acabado otro aparato (como una torre con ruedas que facilita su movilidad), se pondrá en marcha antes de la entrada a clase de los colegiales, que consiste en «un tratamiento con radiación ultravioleta directa, que no deja rastro de bacteria alguna». José Luis Molina comenta que en condiciones normales y en espacios como el de una clase, «con una carga de entre 5 y 10 minutos es suficiente» para dejar sin vida a los virus, algo que en un laboratorio se puede conseguir «en menos de tres minutos» y eso sin rastro de residuos.

En el caso del colegio Carmen Borrego, se está estudiando si van a ser uno o dos finalmente los aparatos de radiación directa de rayos ultravioleta y que irán rotando de una clase a otra todos los días para asegurar que estos espacios queden libres de bacterias o virus, como el Covid-19.

Esta torre con ruedas, que lleva incorporado un sensor de movimiento que hace que se apague directamente cuando alerte de la presencia de una persona, es una herramienta esencial para protegerse contra los gérmenes invisibles que acechan en todos los objetos que puede haber en una clase.

Con solo presionar un botón, emite alto rendimiento de luz ultravioleta que elimina en pocos minutos toda clase de peligros para las personas. Construido en acero inoxidable, permite ser programado para se arranque y finalice de manera automática. Tan sólo lo que hay que hacer, una vez acabada la radiación, es llevarlo de una clase a otra. Desde febrero, El Rubio ha contabilizado cinco casos positivos coronavirus.

Deja un Comentario

Translate »
X

Your Shopping cart

Close